Esta es una guía sobre el desarrollo de software seguro. Análisis de los requisitos normativos, su aplicación práctica y su implementación por etapas en el equipo.
Diversos estudios del sector muestran que una parte significativa de las empresas no comprueban de forma sistemática las vulnerabilidades de su software o apenas planean implementar prácticas de desarrollo seguro.
Esto significa que, sin un enfoque de desarrollo de software seguro, los errores en el código, las configuraciones no seguras y las dependencias vulnerables a menudo pasan desapercibidos hasta el lanzamiento.
La corrección de estos problemas después de la salida del producto resulta considerablemente más costosa. Además, esto conlleva graves riesgos reputacionales y operativos, como demuestra el informe anual Cost of a Data Breach de IBM.
Para evitar vulnerabilidades y los riesgos asociados con dependencias no verificadas, los principios de DevSecOps deben establecerse desde el inicio, incluso antes de la primera línea de código. En este artículo, analizaré qué es el desarrollo de software seguro, su estructura y cómo implementar este enfoque en los procesos reales de tu equipo.
¿Qué es el Desarrollo de Software Seguro y Quién lo Necesita?
El desarrollo de software seguro es un proceso sistemático integrado en cada etapa del ciclo de vida del producto: desde la recopilación de requisitos hasta el soporte post-lanzamiento.
Este proceso está descrito en documentos normativos, que abordaremos más adelante. Actualmente, se está convirtiendo en un estándar para todos los que crean software a nivel global.
El desarrollo seguro es especialmente importante para las empresas que:
- Desarrollan productos digitales internos o para clientes.
- Procesan datos personales o financieros.
- Utilizan servicios en la nube, contenedores o microservicios.
- Buscan reducir los costes de corrección de errores y vulnerabilidades en las últimas etapas del ciclo de vida del software, un concepto relacionado con la deuda técnica.
Al integrar la seguridad en el proceso desde el principio, las organizaciones reducen el coste de la resolución de incidentes; corregir errores en la fase de explotación puede costar decenas de veces más que en la fase de diseño.
Requisitos y Medidas Clave del Desarrollo de Software Seguro
A nivel global, la seguridad del software está cada vez más regulada a nivel legislativo. Las organizaciones deben implementar estándares internacionales y documentos metodológicos que definen cómo desarrollar software teniendo en cuenta los requisitos de seguridad de la información.
En la Unión Europea, la Ley de Ciberresiliencia (CRA) establece obligaciones de ciberseguridad a lo largo de todo el ciclo de vida para productos con elementos digitales, incluyendo requisitos de gestión de vulnerabilidades y notificación de incidentes.
Marcos de referencia como ISO/IEC 27034 o el NIST Secure Software Development Framework (SSDF) son claves en el sector. Para las empresas que trabajan con datos personales (sujetas a regulaciones como el RGPD o la CCPA) o que forman parte de la infraestructura de información crítica (IIC), es obligatorio seguir las guías metodológicas emitidas por los organismos competentes.
De acuerdo con estas normativas, la organización debe:
- Aprobar una política de desarrollo seguro como documento estratégico.
- Desarrollar un reglamento de desarrollo de software seguro con una clara distribución de roles y procedimientos.
- Garantizar la identificación de amenazas y la evaluación de riesgos en las primeras etapas.
- Implementar el control del ciclo de vida de las dependencias y la gestión de vulnerabilidades.
- Organizar la formación del personal y fomentar una cultura de seguridad.
Estos requisitos para el desarrollo de software seguro son de carácter obligatorio para las empresas que están sujetas a leyes de protección de datos o a la legislación sobre infraestructuras de información crítica (IIC), y para las demás, sirven como una base sólida para construir un proceso maduro.
Además de cumplir con los requisitos normativos, las empresas implementan medidas prácticas. Los desarrolladores aplican principios de codificación segura: minimizan privilegios, validan rigurosamente los datos de entrada y no confían en fuentes externas. La seguridad se automatiza directamente en el CI/CD mediante análisis estático (SAST), dinámico (DAST) y escaneo de componentes (SCA).
Para la transparencia en la composición del software, se mantiene un SBOM (Software Bill of Materials), un “inventario de ingredientes” del producto, recomendado por organismos como la agencia estadounidense CISA como práctica base de seguridad.
En la fase de explotación, se garantiza el cifrado de datos, la gestión centralizada de secretos y la verificación de firmas digitales de imágenes, por ejemplo, con herramientas como Cosign, ampliamente adoptadas en entornos cloud nativos. No menos importante es formar regularmente al equipo y crear una cultura en la que la seguridad se convierta en una parte integral de la competencia profesional.
Las medidas mencionadas permiten cumplir con los requisitos de los reguladores y los estándares, por lo que los clientes confían más en estas soluciones.
La verificación manual de todos los requisitos de seguridad es inviable, especialmente cuando el producto evoluciona rápidamente y consta de múltiples servicios. Las empresas utilizan herramientas que verifican automáticamente el código, las dependencias y las configuraciones directamente en el CI/CD. Estas soluciones ayudan a identificar problemas antes del lanzamiento sin ralentizar el trabajo de los equipos.
Herramientas de desarrollo seguro
Las herramientas de desarrollo seguro ayudan a los equipos a implementar los requisitos y medidas en la práctica, aplicándose en diferentes etapas del ciclo de vida del software.
- En la fase de desarrollo, se utilizan SAST (análisis estático del código fuente), como los que ofrecen herramientas como un linter de código, y gestores de secretos, que ayudan a no dejar claves y tokens en el código. Los desarrolladores reciben retroalimentación incluso antes de hacer un commit.
- En la fase de compilación, se integran soluciones SCA para escanear dependencias y generar un SBOM (Software Bill of Materials), así como sistemas de firma de imágenes, como Cosign, para garantizar que solo un contenedor verificado y sin modificar llegue al registry.
- En la fase de pruebas, se aplican DAST (análisis dinámico de la aplicación en ejecución, incluyendo la verificación de acceso a archivos de servicio como .env, .gitignore, Dockerfile) y herramientas de fuzz testing para detectar inestabilidades y vulnerabilidades en la lógica.
- En la fase de explotación, entra en funcionamiento RASP (Runtime Application Self-Protection), una tecnología integrada en la propia aplicación capaz de bloquear ataques en tiempo real, incluso si no fueron detectados previamente. Además, los sistemas de monitorización, gestión de secretos y verificación de configuraciones continúan operando.
Estas herramientas no aceleran el desarrollo de forma automática, ya que añaden verificaciones adicionales. Sin embargo, con una configuración adecuada —por ejemplo, “puertas de calidad” en el CI/CD y filtrado de falsos positivos—, ayudan a evitar retrasos en etapas posteriores: pruebas, lanzamiento o explotación en producción.
La combinación adecuada de estas soluciones forma parte de un concepto maduro de desarrollo de software seguro, del que hablaré a continuación.
El Concepto de Desarrollo Seguro: SDLC, SSDLC y DevSecOps
El ciclo de vida de desarrollo de software clásico (SDLC, Software Development Life Cycle) se centra en la ejecución secuencial de etapas, desde la recopilación de requisitos hasta el despliegue.
Sin embargo, en este enfoque, las cuestiones de seguridad en el desarrollo de software a menudo se dejan “para después”, lo que conduce a correcciones costosas, vulnerabilidades e incluso a la comprometación del sistema.
El enfoque moderno, Secure SDLC (SSDLC), integra la seguridad en cada etapa del desarrollo desde el principio. No es una “verificación de seguridad antes del lanzamiento”, sino un proceso sistemático donde cada participante, desde el analista hasta el ingeniero de DevOps, es responsable de la seguridad de su parte del producto.
La evolución natural de este modelo es la metodología DevSecOps, una fusión de desarrollo (Dev), operaciones (Ops) y seguridad (Sec), promovida por organismos como NIST y adoptada por la mayoría de organizaciones cloud modernas. En DevSecOps, la seguridad se integra en los procesos diarios de desarrollo y operaciones, en lugar de ser una etapa de control separada.
Para que el proceso funcione, las empresas documentan sus fundamentos en una política y un reglamento de desarrollo de software seguro. Para evaluar la madurez de los procesos y construir una hoja de ruta de mejora, se utilizan marcos internacionales como OWASP SAMM (Software Assurance Maturity Model), que ofrece un modelo flexible para elevar gradualmente el nivel de seguridad, y BSIMM (Building Security In Maturity Model), basado en las prácticas reales de cientos de empresas, que ayuda a entender “cómo lo hacen otros”.
El uso de estos enfoques permite no solo cumplir formalmente con los requisitos regulatorios, sino también construir un sistema de protección de código, datos e infraestructura que sea robusto, transparente y eficaz.
Estos principios no son abstractos, sino la base de acciones concretas en cada etapa del ciclo de vida del desarrollo, que detallaré a continuación.
Las 6 Etapas del Ciclo de Vida de Desarrollo Seguro (SSDLC)
A continuación, te presento las etapas clave del ciclo de vida de desarrollo seguro de software (SSDLC) y las medidas concretas que garantizan la protección a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.
- Recopilación y análisis de requisitos: modelado de amenazas y evaluación de riesgos.
En esta etapa, se realiza un modelado de amenazas (Threat Modeling), un análisis sistemático de posibles vectores de ataque, actores maliciosos potenciales y puntos débiles. A partir de esto, se genera una evaluación de riesgos: qué amenazas de software son más probables y críticas para el negocio.
Estos datos sientan las bases de los requisitos de seguridad e influyen en todas las decisiones posteriores.
- Diseño y arquitectura: diseño seguro basado en el modelo de amenazas.
La arquitectura de la aplicación se diseña teniendo en cuenta los resultados del modelado de amenazas, un tema que puedes profundizar en mi guía esencial sobre arquitectura de software. Se aplican principios de diseño seguro: privilegios mínimos, aislamiento de componentes, desconfianza en datos externos y otras prácticas de desarrollo seguro de OWASP y SANS.
El objetivo es incorporar la protección a nivel estructural del sistema, en lugar de intentar “parchear” vulnerabilidades en el código más tarde.
- Implementación: codificación segura y control de dependencias.
Los desarrolladores escriben código siguiendo estándares de desarrollo de código seguro (secure coding), evitando errores típicos como inyecciones, validación incorrecta o manejo inseguro de excepciones. Paralelamente, se realiza un control estricto de las dependencias de terceros: cada librería se verifica en busca de vulnerabilidades conocidas y la composición de los componentes se registra en un SBOM.
- Pruebas de seguridad: automatización y verificaciones manuales.
Esta etapa incluye varios niveles de verificación:
- SAST, DAST y SCA (mencionados anteriormente en la sección de herramientas).
- Pentesting: simulación de ataques reales siguiendo metodologías reconocidas (como la guía de desarrollo seguro de software OWASP Testing Guide o PTES), incluyendo la verificación de la lógica de negocio y el factor humano.
- Fuzz testing: envío automatizado de datos “incorrectos” o aleatorios para identificar fallos y vulnerabilidades.
Todos estos métodos se complementan entre sí y permiten detectar tanto vulnerabilidades técnicas como lógicas.
- Despliegue y explotación: desde la configuración hasta la verificación de firmas.
Incluso el código más seguro puede volverse vulnerable con una explotación incorrecta. En la fase de despliegue y puesta en producción, se presta especial atención a la configuración segura de servidores, sistemas operativos y entornos de ejecución. Para almacenar contraseñas, claves y tokens, se utilizan gestores de secretos especializados, evitando que queden expuestos en el código o en archivos de configuración.
Además, se implementa la verificación de firmas digitales de las imágenes de contenedores (por ejemplo, con la herramienta Cosign) para garantizar que solo una imagen verificada y sin modificar llegue a producción.
Un nivel adicional de protección lo proporciona RASP (Runtime Application Self-Protection). Esta tecnología se integra directamente en la aplicación e interrumpe en tiempo real las acciones sospechosas, incluso si no fueron detectadas en etapas anteriores.
- Soporte y mantenimiento: monitorización y respuesta rápida.
Después del lanzamiento, el producto no se abandona. Se realiza una monitorización constante de actividades sospechosas, se aplican parches y actualizaciones de manera oportuna y, al detectar un incidente, se activa un proceso de respuesta a violaciones. El principio clave es encontrar, evaluar y eliminar rápidamente nuevas amenazas, sin esperar a que se produzcan consecuencias graves.
Este enfoque transforma la seguridad, que deja de ser una “inspección final” para convertirse en una parte orgánica de todo el desarrollo, desde la primera línea de especificaciones hasta el soporte en producción.
Comprender las etapas del Secure SDLC ayuda a estructurar el proceso, pero en la práctica, los equipos se enfrentan a amenazas concretas que surgen de errores y omisiones típicos.
Amenazas y Vulnerabilidades de Software Frecuentes
Incluso siguiendo las mejores prácticas en código y arquitectura, un producto puede ser vulnerable debido a errores típicos fáciles de cometer en cualquier etapa del desarrollo.
A continuación, te presento los problemas más comunes y recomendaciones para evitarlos, muchos de los cuales están listados en el famoso Top 10 de OWASP.
Las vulnerabilidades del lado del cliente incluyen XSS (Cross-Site Scripting), la inyección de código JavaScript malicioso a través de campos de entrada o parámetros de URL. Estos ataques son posibles si no se validan y escapan los datos del usuario.
Otro riesgo frecuente es el CSRF (Cross-Site Request Forgery), donde un atacante induce a un usuario autenticado a realizar una acción no deseada. Una protección robusta es el uso de tokens anti-CSRF, un tema que explico en detalle en mi artículo sobre qué es un ataque CSRF.
Las inyecciones, como las de SQL o NoSQL, ocurren cuando se pasan datos de usuario no verificados a una consulta de base de datos. El principal medio de defensa son las consultas parametrizadas (prepared statements) y una validación estricta de todos los valores de entrada.
Las fugas de información a través de logs y mensajes de error son otro problema común. Los errores demasiado detallados pueden revelar la estructura interna de la aplicación, rutas de archivos, fragmentos de código o incluso credenciales. Los logs tampoco deben contener información sensible; todo lo que se registra debe ser filtrado previamente.
Las configuraciones no seguras son una causa frecuente de comprometimiento. Las configuraciones por defecto de frameworks, servidores web o sistemas de gestión de bases de datos a menudo dejan abiertas interfaces de depuración, privilegios excesivos o protocolos obsoletos. Estos “agujeros” son fáciles de explotar incluso sin acceso al código fuente.
Se debe prestar especial atención a la protección de archivos de servicio. Las pruebas con DAST a menudo revelan que las aplicaciones web exponen accidentalmente archivos como .git, .env, .gitignore, Dockerfile o composer.lock.
En .env puede haber tokens y contraseñas; en .git, todo el historial de commits y la estructura del repositorio; y en los demás, versiones de dependencias y rutas internas. Incluso un archivo “vacío” como .gitignore le indica a un atacante que probablemente hay un repositorio Git completo cerca, lo que significa que el comprometimiento está próximo.
Vulnerabilidades en componentes de código abierto
Las aplicaciones modernas están compuestas en un 70-90% por librerías de terceros, según confirman informes como el Open Source Security and Risk Analysis.
Las vulnerabilidades en componentes como Log4j, SpringShell y otros a menudo se convierten en el punto de entrada para los ataques. Por eso es fundamental mantener un SBOM y escanear regularmente las dependencias con herramientas SCA, así como firmar y verificar las imágenes de los contenedores (por ejemplo, con Cosign).
Estas vulnerabilidades de software no son teóricas, sino una realidad cotidiana. Sin embargo, con una organización adecuada del proceso de desarrollo seguro, pueden ser detectadas y eliminadas mucho antes de la explotación en producción.
Cómo Implementar el Desarrollo Seguro: Plan Paso a Paso
- Crea los documentos y el modelo de amenazas. Comienza con la documentación clave: la “Política de desarrollo seguro” (principios generales para toda la organización) y el “Reglamento de desarrollo de software seguro” (guía paso a paso para cada etapa). Complétala con un modelo de amenazas: un análisis sistemático de quién podría atacar tu producto, cómo y con qué propósito.
- Implementa herramientas de automatización. Integra SAST, DAST, SCA y gestores de secretos en tu CI/CD. Configura “puertas de calidad” (quality gates): si un escáner encuentra una vulnerabilidad crítica, la compilación no debe pasar. Así, la seguridad se convierte en un requisito obligatorio, no opcional. Si buscas un checklist más detallado, te recomiendo mi guía para proteger tu backend de vulnerabilidades.
- Forma al equipo e inicia la práctica del ‘security champion’. Realiza formaciones periódicas sobre código seguro, vulnerabilidades y herramientas. Pero lo más importante es encontrar y apoyar a los security champions: desarrolladores o testers comprometidos que se convertirán en “embajadores de la seguridad” dentro del equipo. Ellos ayudarán a transmitir las prácticas de forma natural, “desde adentro”, y no como una burocracia impuesta.
- Configura un entorno seguro de desarrollo y pruebas. Proporciona una infraestructura aislada donde puedas realizar de forma segura pentesting, fuzzing y otras verificaciones sin arriesgar los sistemas de producción.
- Realiza auditorías y no olvides «explicar el porqué». Verifica regularmente la madurez de los procesos, por ejemplo, utilizando OWASP SAMM o BSIMM. Pero es igualmente importante organizar reuniones para explicar por qué todo esto es necesario. Sin esto, el equipo puede percibir la seguridad como “una tarea más impuesta”. Muestra casos reales, explica el beneficio para el negocio y cómo las vulnerabilidades pueden llevar a una fuga de datos o a la interrupción del servicio. Solo entonces el desarrollo seguro de software se convertirá en parte de la cultura, y no en una carga.
El desarrollo seguro es un proceso sostenible, no una medida única. Su eficacia depende de la coherencia entre documentos, herramientas, prácticas y la implicación del equipo.